El fútbol también habla de política
Entre sorpresas, lágrimas y gestos de solidaridad, el Mundial 2026 demuestra que la pelota siempre rueda inflada de las emociones, la geopolítica y la identidad de los pueblos.
El Mundial 2026 entró a su fase decisiva dejando un torneo vibrante y cargado de historias. Varias selecciones que ofrecieron un fútbol atractivo quedaron en el camino antes de lo esperado, confirmando que el espectáculo no siempre encuentra recompensa. Brasil, una de las favoritas, protagonizó la eliminación que más conmocionó al planeta futbolístico. Millones de aficionados recibieron el golpe con incredulidad.
La bandera iraní, con los mismos colores verde, blanco y rojo que la mexicana.
Otra de las imágenes más comentadas fue la de la selección iraní. En medio del conflicto que enfrenta a Irán con Israel y Estados Unidos, uno de los países anfitriones del torneo, sus futbolistas estuvieron expuestos a un ambiente político que trascendió el deporte. Diversos episodios y reacciones públicas reflejaron esa tensión. En contraste, numerosos aficionados mexicanos expresaron gestos de respeto y hospitalidad hacia los jugadores iraníes, recordando que el fútbol sigue siendo un lenguaje de fraternidad entre los pueblos.
Erling Haaland firmó un doblete histórico que eliminó a la pentacampeona Brasil
Mientras tanto, el campeonato perfila una lucha muy cerrada por la copa. Las proyecciones estadísticas mantienen entre los principales candidatos a Argentina, España y Francia, con otras selecciones aún capaces de sorprender en la recta final
El balón siguió rodando y Lionel Messi continuó ocupando titulares. Conserva un enorme respaldo entre la afición entera. La foto que se tomó con Donald Trump generó críticas entre aficionados asiáticos y usuarios de redes sociales, pero no ha conseguido mellar el peso de su figura como ícono de la historia del fútbol mundial.
El astro argentino culminó su sexta participación en el Mundial de la FIFA 2026 al llegar a la final ante España y convertirse en Subcampeón.
La participación de Cabo Verde fue una de las gratas sorpresas del Mundial. El pequeño país insular, con poco más de medio millón de habitantes, desplegó un fútbol valiente y competitivo, alcanzando los octavos de final y obligando a Argentina a exigirse al máximo en un emocionante 3-2.
La eliminación de Brasil llevó la firma del delantero noruego Erling Haaland, apodado el "Vikingo" por su imponente físico y ascendencia escandinava. El atacante marcó los dos goles con los que Noruega derrotó 2-1 a la selección brasileña. Sin duda, el fútbol sigue siendo un espejo del mundo.
