Pensar el país desde la ingeniería
El decano nacional del Colegio de Ingenieros del Perú sostiene que el desarrollo del país exige planificación, continuidad en las obras públicas y una mayor participación del conocimiento técnico en las políticas nacionales.
Entrevista realizada en el marco de las actividades por el 64.º aniversario del Colegio de Ingenieros del Perú.
-A 64 años de la creación del Colegio de Ingenieros del Perú, ¿cuál considera que ha sido el principal aporte de la ingeniería al desarrollo nacional y cuáles son hoy los desafíos más urgentes que enfrenta la institución?
-La ingeniería peruana ha sido un pilar del desarrollo nacional. Su aporte se refleja en la infraestructura, la minería, la pesca, las carreteras y las obras de integración que han conectado regiones y mejorado la calidad de vida de millones de peruanos. Incluso con recursos limitados, nuestros ingenieros demostraron capacidad para ejecutar proyectos complejos.
Sin embargo, la inestabilidad política ha frenado ese desarrollo. Haber tenido dos gobiernos y ocho presidentes en un corto período significó constantes cambios en los equipos técnicos, retrasando proyectos, generando sobrecostos y paralizando obras esenciales.
"No podemos empezar de cero cada cinco años. Necesitamos políticas de Estado que trasciendan los gobiernos y den continuidad a las grandes obras nacionales."
La carretera de Huancayo a Ayacucho es prácticamente una vergüenza nacional, al igual que la vía que conecta Ayacucho con Lima y muchas otras obras de integración en el centro y sur del país. No es un problema de los ingenieros, sino de la falta de continuidad del Estado. A ello se suman hospitales y colegios paralizados, problemas de energía en Loreto, escasez de agua en Tacna y Moquegua y deficiencias de saneamiento en diversas ciudades.
La ingeniería peruana tiene la capacidad para resolver estas brechas. Lo que se necesita es voluntad política, recursos y la decisión de destrabar las obras paralizadas.
Como institución, nuestro reto es fortalecer al Colegio de Ingenieros para que su voz técnica sea escuchada. Queremos un Colegio unido, descentralizado y con presencia nacional, capaz de aportar propuestas para el desarrollo del país.
-En un contexto de cambio climático y brechas de infraestructura, ¿qué papel debe desempeñar el Colegio de Ingenieros en las políticas públicas y en la fiscalización técnica de las grandes obras?
-El Colegio de Ingenieros debe convertirse en un referente técnico para el Estado. Después de las inundaciones que afectaron el norte del país organizamos foros en Trujillo, Chiclayo, Piura y Tumbes, donde especialistas plantearon soluciones que, lamentablemente, no fueron atendidas.
Hoy preocupa la posible llegada de un fenómeno de El Niño de mayor intensidad. El país no puede seguir reaccionando cuando el desastre ya ocurrió; debe prepararse fortaleciendo las defensas ribereñas, recuperando la cobertura vegetal y desarrollando proyectos de cosecha de agua para garantizar el recurso hídrico.
"La carretera de Huancayo a Ayacucho es prácticamente una vergüenza nacional. No por culpa de los ingenieros, sino por la falta de continuidad del Estado."
Aunque el Perú ha crecido económicamente, las brechas de infraestructura persisten. La disponibilidad de agua será determinante para consolidar la agroexportación y atender las necesidades de regiones como Tacna, Moquegua e Ica. El Colegio cuenta con especialistas de todas las ramas de la ingeniería y trabaja en el Plan Perú al 2050, una propuesta de largo plazo para que el país deje de empezar de cero cada cinco años y construya verdaderas políticas de Estado.
- La inteligencia artificial está transformando todas profesiones. ¿Cómo se prepara el Colegio para afrontar ese desafío?
-La inteligencia artificial está revolucionando prácticamente todos los sectores y representa uno de los mayores desafíos para la ingeniería. En el Colegio contamos con una Comisión Nacional de Tecnologías de la Información, presidida por el ingeniero Francisco Lamadrid, desde donde promovemos foros y actividades de capacitación en diversas regiones del país.
Creemos que la sociedad no debe temer a esta tecnología, sino aprender a utilizarla de manera responsable. La inteligencia artificial ya está presente en la medicina, la industria, la educación y la ingeniería, pero nunca reemplazará el criterio, la experiencia ni la responsabilidad del profesional. Nuestro compromiso es mantener actualizados a los ingenieros peruanos frente a los retos tecnológicos del siglo XXI.
-Ante los problemas de corrupción y deficiencias técnicas en las obras públicas, ¿qué propone el Colegio de Ingenieros?
-Hemos presentado un proyecto de ley para crear una institución autónoma e independiente, integrada por el Colegio de Ingenieros, el Colegio de Arquitectos y otros actores técnicos, que gestione las obras públicas de mayor envergadura sin injerencia política.
El actual sistema de contrataciones es excesivamente lento y complejo. Fue diseñado para combatir la corrupción, pero ha terminado retrasando la ejecución de proyectos. Una entidad técnica permitiría agilizar procesos, destrabar obras paralizadas y garantizar una mejor supervisión. Si lográramos reactivar siquiera el 40 % de la infraestructura detenida, el impacto para el desarrollo nacional sería enorme.
-China se ha convertido en un referente mundial en infraestructura. ¿Qué tipo de cooperación busca el Colegio de Ingenieros?
-China lidera importantes avances en la construcción de puentes, túneles y grandes obras de infraestructura. El Puerto de Chancay es una muestra de esa capacidad tecnológica.
Como Colegio de Ingenieros mantenemos contacto con instituciones de ese país y avanzamos en la firma de convenios de cooperación para ampliar los programas de intercambio profesional. El objetivo es que más ingenieros peruanos conozcan de primera mano esas tecnologías y las apliquen en beneficio del desarrollo nacional, fortaleciendo la competitividad del Perú.
